SAN VALENTIN
No encuentro justo, o, mejor, proporcionado, el que los enamorados tengan un día para celebrar, cuando, como el Relojero Loco canta en Alicia en el pais de las maravillas, ya poseen los otros 364 del año para festejarlo. Creo que este día debiera dedicarse al amor perdido o extraviado, o al no correspondido, o al nunca confesado. Ese amor unívoco e irreflexivo, que no obstante hace reflexionar con terquedad al que lo padece, sin lógica ni atino, ni tampoco con descanso. Amor que madura hasta corromper las entrañas, como el estanque que no da alivio a sus aguas. Y crea los versos más sentidos.Y más dolidos. Yo se lo dedico hoy a ese amor. Y no recurro al poema, sino a la prosa, que cuando está tocada por la magia de una pluma certera, su lirismo brota a espuertas Y me remito a un libro magnífico, de Dickens, Grandes expectativas , aunque generalmente aceptado en castellano como Grandes Esperanzas a pesar de rezar en inglés Great Expectations . Se trata de un fragmento her...