DIA DE LA MUJER
Mirar el futuro es como contemplar el firmamento una clara mañana: todo él se nos oculta, como algo irreal o imposible. Sólo es cierto el pasado, que es como la noche, oscuro, con destellos de eternidad, o infinitud. Uno es inconsistente, la otra es inabarcable. Y en la inmensidad de lo irrepetible y de lo improbable, ahí, residimos nosotros, esa especie de milagro de la existencia, con conciencia de sí mismo. Y a pesar de esa aparente posición de privilegio, no somos más que una mota de polvo en el Universo, indistinguible del resto de motas. Así es la vida: mezcla de singularidad y de insignificancia. O sea, pura contradicción. No deja de ser fascinante que, se sea creyente o no, y, por tanto, asumamos o no la evolución, la adaptemos o no a nuestro credo, tuvo que existir una Eva que, al mordisquear la manzana, creó en su vientre el germen de lo que conocemos como humanidad. Germen transmitido como código de información, intangible, pues no es un relevo físico, s...