División azul, esperanza cainita
¡Éramos pocos y parió la abuela! Normal. Tanto se ha abusado de ella que no es de extrañar que se preñe. Y ya se sabe, de esas gravideces, estos partos. Por fin ha encontrado fruto tanta invocación e insistencia por parte de la extrema izquierda para tener un enemigo frente al que polarizar sus dogmas y populismos, y reclutar y engañar a la masa, como gusta de llamarla, para reconducirla hacia las ambiciones de unos pocos aprovechados. Creyeron lograr ese enemigo en Vox, pero más que les pese a ellos y a otros muchos, no han dado muestras aún de eso que les gusta tildar como de fascismo. No me engaño que acogerá Vox en su seno a individuos de ese talante, pero yo, que he visto y estado cerca de auténticos fachas, puedo decir que se comportan de manera muy distinta. No se confesarían constitucionalistas y no se dejarían acorralar en un acto público político. Serían ellos los agresores, e irían preparado para ello, pues su naturaleza es fanática y violenta. Ya había aventurado Igle...